Esta lectura de Condorcet fue la que me gusto más, porque explica que las personas al ser instruidas, están preparadas para decidir que leyes nos deben regir en nuestro país. Siendo libre tenemos el derecho modificar las normas sociales que rigen la sociedad, porque el poder no debe estar centrado en unos cuantos, que en siglos pasados han demostrado hacer hasta lo imposible por mantener al pueblo en una completa ignorancia, para seguir aprovechándose de la riqueza y pisoteando los derechos de la mayoría.Otra cosa que me llamo la atención, es como Condorcet propone pedagógicamente que los maestros (eruditos) mantengan una postura fría al momento de enseñar a los educandos, borrando cualquier huella de entusiasmo en el rostro, severos ante las actitudes infantiles y llevando a los niños por los senderos infinitos de la razón.
No se olvida de la imaginación como elemento integral para el desarrollo intelectual, también las artes y el estudio de la historia pertenecen a ella. Todo esto me lleva a pensar que la educación de aquel entonces en Francia era del todo tradicionalista, ya que los maestros tenían la libertad de escoger como dar su clase y esto les daba el respeto de ser reconocidos ante la sociedad como formadores morales. Una de las tácticas para evitar la pereza en el trabajo docente de los eruditos, decía Condorcet que era la vigilancia contante de parte del estado o de la comunidad a donde perteneciera la escuela.
La razón es el legado que nos brinda la escuela primaria después de luchas interminables sobre el DERECHO DEL HOMBRE, dándonos la libertad de mejorar nuestra situación de vida y estar alerta contra los malos gobiernos.


Hola Fidel, me da mucho gusto poder leer tus textos, están llenos de una visión crítica, sería interesante que tus compañeros se dieran la oportunidad de leerte y que pudieran comentar en torno a lo que ellos leyeron y seguir aprendiendo juntos.
ResponderEliminarva un saludo y una felicitación.